La escalada militar no es obligatoria: hay otras opciones
Las guerras no empiezan cuando caen las bombas. Empiezan antes: cuando se financian, cuando se aseguran beneficios, cuando se producen armas con total normalidad económica. Y cuando Aquí se invierte y se fabrica; en otros lugares se sufre la destrucción. Por eso lo que ocurre en Palestina o en otros conflictos no es algo lejano: está conectado con decisiones tomadas también en nuestra sociedad.
Saberlo incomoda, pero quedarse solo en la denuncia no cambia nada. La industria de la guerra funciona porque se sostiene social y económicamente: bancos que financian, empresas que producen, administraciones que gastan y una ciudadanía a la que se le presenta todo como inevitable. Sin embargo, la historia demuestra lo contrario. La desobediencia civil, la objeción fiscal al gasto militar o la presión social organizada han sido herramientas reales para dejar de colaborar con esa normalidad.
La Factoría de Valores propone pasar precisamente de la indignación a la acción. El 19 de febrero, en el CC El Campillo de Vitoria-Gasteiz, abordaremos cómo funciona la financiación de la guerra y la implicación de la banca en el caso palestino en la charla “El papel de la banca en el genocidio palestino. Respuestas desde la desobediencia civil”. Contaremos con Néstor Prieto, integrante de la Flotilla de la Libertad de Gaza, politólogo y periodista especializado en política internacional que ha cubierto sobre el terreno distintos conflictos y procesos migratorios, y con Max Carbonell, investigador del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, entidad dedicada al análisis del militarismo y, en particular, de la financiación de armas. La sesión permitirá entender con ejemplos concretos cómo opera la llamada banca armada y qué respuestas sociales se están articulando.

El 11 de marzo, en el CC El Pilar, realizaremos la charla-coloquio “Noviolencia y desobediencia civil: herramientas de transformación” junto al KEM-MOC Talde Antimilitarista, grupo antimilitarista vinculado históricamente al movimiento de objeción de conciencia. En esta sesión trabajaremos de forma práctica qué es la desobediencia civil, cómo se organiza la acción directa noviolenta y cómo llevar a cabo la objeción fiscal al gasto militar: qué significa, por qué se hace y de qué manera puede participar cualquier persona. Asistir es gratis, pero tienes que apuntarte aquí.
No se trata solo de informarse, sino de encontrar maneras de actuar colectivamente. Si la guerra empieza aquí, también aquí pueden empezar las respuestas. Te esperamos.